diumenge, 30 d’agost de 2009

EL FIN DE UNA ÉPOCA



El veterano de la I Guerra Mundial Henry Allingham

Durante el pasado mes de julio, tal y como publicó La Vanguardia, la noticia de la muerte de dos antiguos combatientes de la I Guerra Mundial, ambos británicos, vuelven a cerrar una parte de la historia del siglo XX, ya que quedan supervivientes de esa contienda.
A petición de Xavier P.E., quiero dejar constancia en este blog de este acontecimiento y acercarnos un poco a la vida de estas dos personas (la noticia completa aparece publicada en La Vanguardia del 19 y del 26 de julio).
Henry Allingham (1896-2009), falleció el 18 de julio de 2009, además de ser un antiguo combatiente británico en la I Gran Guerra ostentó el titulo del hombre más viejo del mundo a sus 113 años. Nació el 6 de junio de 1896, a finales del siglo XIX y con tan sólo 15 años (algo habitual en esa época entre las clases no privilegiadas), empezó a trabajar en una fábrica de Londres. Con el estallido de la Guerra Mundial, se dedicó a la reparación de camiones militares. Poco tiempo después, y tras morir su madre se alistó en el ejército con 19 años, quedando fascinado, desde el primer momento, por el mundo (relativamente nuevo) de los aviones. Pronto entró al servicio de la Royal Air Force (la RAF). Hay que tener en cuenta que ser piloto de avión en esos primeros tiempos de la aviación era una tarea de alto riesgo, ya que los aparatos eran muy rudimentarios y con muy escaso margen de maniobra.
Durante la II Guerra Mundial participó en varios proyectos en la defensa de Gran Bretaña, aunque no en el frente por su edad, siendo los más importantes los de neutralización de las minas alemanas.
Finalizada la guerra y sobre todo en los últimos años de su larga vida, se dedicó a concienciar a los más jóvenes sobre el significado de la guerra y a mostrar respeto por los soldados, y a recordar al mundo entero los millones de ellos que murieron durante la contienda.
Significativa fue una de las frases de Allingham pronunciadas pocos días antes de su fallecimiento: "Es el fin de una era, de una generación especial y única...", ya que veía como iban muriendo todos los veteranos de guerra de los distintos países: franceses, norteamericanos, austro-húngaros....



Harry Pach, soldado raso británico


Pocos días después del fallecimiento de Allingham, aparecía la noticia de la muerte de otro veterano de la I Guerra Mundial, la de Harry Pach ( 1898-2009), también británico. Fallecia a los 111 años de edad el 25 de julio de 2009. Pach nació el 17 de junio de 1898 y, al igual que Allingham, también dejo la escuela a los 15 años y empezó a trabajar como aprendiz de fontanero. A los 18 años fue llamado a filas e ingresó en la Infantería Ligera del Duque de Cornualles, marchando al campo de batalle en mayo de 1917. Combatió en la batalla de Passchen Daele, en Ypres (Bégica), donde hubo un gran número de bajas entre las fuerzas británicas. El 22 de septiembre de 1917 fue herido por un proyectil alemán y aquí acabó su aventura bélica, ya que no llego a incorporarse de nuevo al ejército, pasando el resto de la guerra en un hospital de la isla de Whigh (en 1918 finalizaba la I Guerra Mundial con la derrota de los imperios centrales). No llegó a participar en la II Guerra Mundial debido a su edad, aunque si fue voluntario civil, ayudando a sofocar los incendios que los bombardeos alemanes causaban en Londres.
Ambos soldados recibieron honores en sus funerales e incluso, en el entierro de Pach, acudió la reina Isabel II.